Como muchas sabéis desde la Asociación de Vecinos y Vecinas de Parque Bruil y San Agustín hemos estado colaborando con el movimientos de apoyo vecinal que han surgido durante esta crisis sanitaria que estamos viviendo, especialmente con la Red de Apoyo Vecinal Madalena

Queremos compartir con todo el barrio la entrevista que nos han realizado pero sobre queremos animaros a colaborar con esta iniciativa vecinal que esta ayudando a muchas personas de nuestro alrededor que realmente lo necesitas en estos días que estamos viviendo.

Apoyo Vecinal Madalena

Continuando con las entrevistas, hoy hablamos con Carmen Turégano, vecina de la Madalena e integrante de la Asociación Vecinal Parque Bruil – San Agustín.

Bueno Carmen, cuéntanos sobre ti y sobre la asociación vecinal Parque Bruil San Agustín: ¿qué tipo de acciones se llevan a cabo?, ¿cuántas personas formáis parte?, ¿desde cuándo existe?

La asociación se creó en 2003 y fue por un grupo de vecinas. Entonces yo no me impliqué, porque no sabía la existencia de esta asociación, pero bueno, al poco tiempo sí. No teníamos local y se puede decir que desde el 2009 que alquilamos un local en la calle Rebolería, es cuando empezamos a funcionar.

El 99% de la gente que trabajamos somos mujeres. El problema que tenemos es que no hay mucha gente joven, bueno, ¡casi nadie! somos gente ya más mayor. Y pues, aparte de los cursos que hacemos de Pilates, de Yoga, de Mindfulness, tenemos un taller con personas mayores, porque veíamos la necesidad de que tuvieran un espacio donde encontrarse. Sobre todo eran las mujeres, que decían que por ser tan mayores lo único que podían hacer en el barrio era ir a la parroquia, a la misa de la tarde y luego irse a casa, entonces se vio la necesidad. Hay una profesora, una maestra de niños pequeños que le encantaba estar con gente mayor, entonces, bueno, pues se creó un grupo de personas mayores, tampoco muy grande porque nuestro local no es muy grande, están como unas 15 o 16 personas, y les hacen talleres de memoria cognitiva, les enseñan manualidades, han tenido también un taller de la brecha digital… Eso es lo más importante que hacemos, y luego, están las reivindicaciones que tenemos en el barrio, por ejemplo, se reivindicó la escuela infantil, para que también se hiciera un garaje (que el garaje está paralizado) y, bueno, la suciedad, por ejemplo, los problemas que hay a veces de convivencia en el barrio, porque tenemos bastantes pisos ocupados en la zona antigua del barrio, y… no sé qué más contarte, ¡como me enrollo tanto!
En la Junta de distrito también participamos, también en el Consejo de Salud de Rebolería, que yo también soy la presidenta. Con el Consejo de Salud tengo que decir que trabajamos mucho, a raíz de hacer el Madalena Camina, del Grupo de Salud Comunitaria, se implicó más gente de la asociación, se creó el Bookcrossing, marcamos los libros y los llevamos ahí al Centro de Salud (ahora se han eliminado por supuesto, con la situación que hay). Y se participa en distintos cursos que se hacen también con el Centro de Salud por una subvención que pedimos nosotras. Se hace, por ejemplo, danzaterapia para personas que tienen algún problema de ansiedad o de depresión, porque les viene bien, o poca movilidad, allí también se hace Mindfulness, se hace también Psicología Positiva, y conseguimos que se hiciera los lunes y los jueves en el parque Bruil la gimnasia, que eso sí que colabora el PICH con el profesor, que es al que le paga. Y luego los paseos cardiosaludables que se hacen también con la gente del Centro de Salud.

¿Por qué consideras que es importante la unión de vecinos y vecinas?, ¿es más importante ahora que antes con la pandemia?

Porque me doy cuenta de que cuando la gente nos unimos, podemos conseguir más cosas. Hemos visto el resultado por ejemplo con la gente de Madalena Camina, con los profesionales del Centro de Salud, con la gente de la asociación, que se ha implicado mucha gente. Entonces, pues, en estas circunstancias, me parece que además de sentirte útil, se hace también más llevadero el confinamiento, a mí por lo menos me está ocurriendo. Y la gente de mi asociación que participa, pues yo les llevo telas a algunas, porque no pueden salir, para que hagan mascarillas y otra se encarga de tener relación con las personas mayores que teníamos en la asociación, para que siempre estén en contacto con nosotras y que sepan que vamos a seguir con ellas adelante.

¿Cómo ha afectado la situación de confinamiento a las vecinas y vecinos? ¿cuáles son las necesidades más urgentes que habéis detectado?

Hemos sabido de casos muy puntuales, pero no hemos podido tampoco hacer nada porque enseguida la gente que nos lo ha dicho les había ayudado y lo que hemos hecho ha sido aportar una cantidad económica a la Red, porque como abarcaba más situaciones y estaba en contacto con las trabajadoras sociales, pues bueno, para que desde allí se pudiera llegar a la gente que lo necesitara.

¿Cómo ha repercutido esta situación en la actividad de la asociación?

Pues mira, los cursos que se hacen, que de alguna manera también aportan algo al mantenimiento de la asociación, porque el local es privado, no es del ayuntamiento, y tenemos que pagar todos los meses el alquiler, entonces eso sí que ha repercutido. Se han suspendido todas las actividades, no recaudamos lo que estaba previsto y pensamos que, con las características que tiene nuestro local, no sabemos si se van a poder hacer las actividades que se hacían, porque el espacio donde se hacen por ejemplo actividades de pilates y yoga es pequeño y si se tiene que reducir a la mitad pues me imagino que a las profesoras que vienen no les será rentable, entonces no sé cómo lo vamos a hacer. Si el ayuntamiento no apoya más económicamente con las subvenciones que nos dan, pues… no lo sé. En tiempos hicimos un rastrillo solidario porque no podíamos mantener la asociación abierta, así que igual nos lo tenemos que plantear, pero claro, el problema es que con las nuevas normas tampoco creemos que lo podamos hacer.

¿Crees que habrá cambios en el vecindario cuando se vuelva a la “nueva normalidad”?

Pues no lo sé, yo quiero tener confianza y ser optimista, pero la verdad es que cuando salgo a la calle y veo que tenemos que estar a dos metros de distancia para hablar si te encuentras con una persona… no lo sé, no lo sé. Además la situación económica que a lo mejor van a tener muchas personas… la verdad que no te puedo dar mi opinión, estoy un poco angustiada por eso, porque cuando más salgo a la calle veo que los problemas van a estar y en la asociación no sé cómo nos va a repercutir, ya te he dicho antes que no sé cómo vamos a poder hacer las cosas… No lo sé, tenemos que ir pensándolo.

Bueno… para terminar, intentemos ser optimistas y mandemos un mensaje inspirador para quienes nos lean.

Sí, yo soy optimista. Ahora por ejemplo, porque también estoy en la Federación de Barrios, tenemos un proyecto que a lo mejor vamos a trabajar con FAPAR (Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumn@s de la Escuela Pública de Aragón) para recoger material para los niños, para que no se quede ninguno cuando empiecen los cursos sin material, porque sabemos que va a haber muchas carencias, entonces que, gracias a la solidaridad de la gente, pensamos que esto puede seguir adelante y que si todos nos tomamos un poco las cosas en serio, pues que sí, que tenemos mucha fuerza y que cuando nos juntamos todos por el mismo propósito pues salimos adelante.

Y muchísimas gracias a la gente por el buen comportamiento que ha tenido, por lo menos a la gente del barrio, que yo veo que se ha comportado bien. Cuando veía a lo mejor que mucha gente se juntaba, por ejemplo, los primeros días que salían, se ponían así un poco mosqueadas, pero enseguida se les ha pasado. O sea que la vida la tenemos aquí, que podamos disfrutar de nuestro maravilloso barrio, que podamos volver a utilizar nuestro parque y que mucho ánimo a la gente.